11/03/10 - Comunidades mapuches del sur neuquino atribuyeron los trágicos terremotos que sacudieron a Chile, a la "codicia de los hombres blancos que atentan contra la biodiversidad".
También exigieron al gobierno de la provincia del Neuquén la puesta en marcha de la ley nacional de Relevamiento Territorial y el estricto cumplimiento del reconocimiento a los derechos de los pueblos originarios.
Estas desafortunadas declaraciones, dejan en evidencia el desconocimiento de las comunidades con respecto a los orígenes de los movimientos telúricos. Consultando a geólogos y personal especializado, comentaban que nada tiene que ver la mano del hombre en la generación de terremotos.
“La época que nos ha tocado vivir no ha sufrido más o menos terremotos que otras. Lo que conocemos del registro sísmico es estadísticamente constante. Tampoco influye la mano del hombre. Es un proceso completamente natural. La intervención humana no tiene por qué afectar, no tiene nada que ver con lo que sucede, por ejemplo, con el clima”, explicaban expertos en la materia.
Pero continuando con el documento expresado por las comunidades, surge una gran contradicción, ya que se habla de “la mano del hombre que atenta contra la biodiversidad” y una de las comunidades más importante de la región afronta graves denuncias por ser los responsables absolutos de una tala indiscriminada de más de 80 especies nativas, las cuales habrían sido usadas como moneda de pago para costear obras para la propia comunidad.
Tan contradictorio documento surgió tras dos días de reuniones entre las comunidades Painefilú, Aucapan, Atreuco,Lafkence, Raquitué, Payla Menuko, Cayún, Newen, Paichil Antriao y Kintrikeo.