05 Oct 2011 | Jorge Marillán, delegado de los auxiliares de servicio por ATE estuvo en nuestra ciudad y mantuvo una asamblea con los trabajadores del sector. Dijo que se concluye un año catastrófico para el sistema educativo provincial.

Jorge Marillán, delegado provincial de los auxiliares de servicio por el gremio ATE visitó ayer nuestra ciudad y mantuvo una extensa asamblea con porteros de varias instituciones de San Martín de los Andes donde se evaluó la situación del sector.
“Nosotros continuamos en estado de alerta, esperando una respuesta total a los distintos puntos que venimos reclamando”, dijo Marillán. Asimismo, reconoció avances en las negociaciones con el gobierno provincial, especialmente en el pase a planta permanente de un grupo de trabajadores. “Igualmente nosotros seguimos sosteniendo que debería existir una política sistemática de pases a planta. Hay cerca de 300 jubilaciones en los últimos tres años que no han sido cubiertas en su totalidad. Eso implica que hay cientos trabajadores sobre cargados. Si a eso le sumamos que estos trabajadores están precarizados, la situación se complica aún más”, explicó el delegado.
Por otra parte, Marillán comentó que uno de los temas tratados en la asamblea realizada en nuestra ciudad, fue el Convenio Colectivo de Trabajo. “Estoy seguro que con esta herramienta se va a romper con esta política que tiene en crisis al sistema. Con esto se va a poder discutir la cuestión de fondo”, dijo el delegado.
Desde ATE siguen esperando la convocatoria del gobierno provincial a la discusión salarial acordada en un acta del 26 de mayo. “Esperamos que en las próximos días se lleven a cabo estas reuniones para evitar medidas de fuerza a futuro”, subrayó el gremialista.
Según Marillán, en la provincia aún existen 450 trabajadores del sector en situación precarizada. Muchos de ellos con contratos administrativos y unos 40 bajo la figura de monotributistas. “Es una vergüenza que sigan existiendo monotributistas. Para que se entienda, son compañeros que tienen que pagar 300 pesos por mes para trabajar. Lo cual es una locura. Aparte no cobran ningún tipo de bonificación, ni salario familiar, ni nada. Hoy estos compañeros están cobrando 1860 pesos de los cuales están pagando 300 de impuestos”, explicó Marillán. Y agregó, “Es una vergüenza que el gobierno no se haya puesto a tratar el problema del sector. Muchas veces somos noticia cuando estamos de medida de fuerza. Pero cuando no hacemos paro, el gobierno no hace nada para garantizar que los establecimientos educativos funcionen”.
Del mismo modo, el delegado gremial comentó que le fue enviada una carta al presidente del CPE, Bernardo Olmos, exigiéndole que los cargos de auxiliares sean tenidos en cuenta dentro del presupuesto provincial. “Hay escuelas en donde se crearon los cargos de director, vicedirector, maestro de grado, maestro especial y no se crearon los cargos de auxiliares. Eso significa que algún trabajador precarizado va a terminar llevando adelante esa función. Tienen que entender que es importante el papel del auxiliar sino las escuelas no funcionan”.
Por último, Marillán dejó en claro que siempre está latente la posibilidad de volver a las medidas de fuerza. “Todo depende del gobierno. Si ellos no cumplen, nosotros volveremos a reclamar en las calles. La gente tiene que entender que el sistema educativo termina este año de manera catastrófica y demuestra el desinterés de Sapag para que esto funcione. Un sistema corrupto en donde se pagan sobresueldos y se contrata a familiares y amigos”, concluyó.
