06 Oct 2011 | Subsidio sí, subsidio no. Fuertes pérdidas en solo dos meses de servicio y muchas dudas. La única certeza es que el boleto aumentará en los próximos días. El incremento debería rondar el 68 por ciento para que los números cierren. En el medio los usuarios y una temporada que promete ser muy dura para todos.

Durante una plenaria realizada el martes, los concejales de nuestra ciudad evaluaron el informe presentado por la empresa Expreso Colonia, que incluyó números y estadísticas de los dos primeros meses de servicio.
Si bien el encuentro fue a puertas cerradas, pudimos saber que hubo un fuerte cruce entre el concejal por el MPN, Juan Martín Insúa y la concejal de Libres del Sur, Emilia Otharán, sobre el inminente aumento que afectará al transporte público de pasajeros y por ende, al bolsillo de los usuarios.
Según comentó el ex secretario de Hacienda, los números del informe estipulan que se debería incrementar la tarifa del boleto en un 68%. “No creo que los concejales planteemos un aumento de estas características porque sería imposible de tolerar”, señaló. Y, sin dar demasiadas precisiones, agregó que ya se está trabajando “en propuestas para llegar a un aumento razonable. Por ahora no vamos a decir más porque cada vez que hablamos salen a relucir las chicanas”.
Asimismo, Insúa explicó que las tres empresas que concursaron por el servicio urbano, expusieron costos similares. Alrededor de 11 millones de pesos. En aquel momento, afirmó el edil, no estaba claro si iba a ser necesario un subsidio por parte del municipio, pero la posibilidad se barajaba. “Yo creo que hoy el municipio puede poner parte del dinero”, dijo, aunque descartando que la comuna pueda subsidiar el incremento del 68% requerido. “Todo aumenta. Por eso creo que es razonable que, siguiendo con el aumento salarial, con las asignaciones familiares y la asignación universal, haya un aumento en el boleto”, agregó.
Por otra parte, Insúa reconoció el momento político en que surge este controversial aumento. “Nosotros solo podemos decidir por dos meses y el resto lo tendrá que evaluar el próximo gobierno. Lo único que pido es que se afloje con las chicanas y se pare de buscar culpables y nos ocupemos de encontrar soluciones”, concluyó el concejal.
Continuando con el tema, la concejal Emilia Otharán, única que votó en forma negativa al actual pliego de concesión, salió al cruce de las palabras de Insúa. “Fue un acto de irresponsabilidad haber puesto un pliego a disposición sin actualizar la tarifa. Esto se podría haber evitado haciendo un aumento progresivo”. Y agregó, “Ahora viene la empresa y dice que ya perdió 800 mil pesos en dos meses. Y acá se genera una situación de apuro. Como que hay que resolver de forma urgente este problema que tiene la empresa”.
“Hoy no podemos tener un boleto de 4.50 pesos, en plena crisis de cenizas y con la perspectiva de un verano muy bravo. Entonces, los que votaron este pliego tramposo, y a mi parecer irresponsable, plantean ahora la posibilidad de un subsidio. No puede ser”, agregó Otharán.
Asimismo, la concejal explicó que hoy la empresa concesionaria tendría un déficit de alrededor de 300 mil pesos mensuales. “De ninguna manera esto se podría cubrir desde el municipio. Menos en un momento donde seguramente va a bajar la recaudación y en el marco de una crisis como esta”.
Por otra parte, Otharán se mostró preocupada por el predio de 3500 metros en Chacra 32 cedido en concesión a la empresa para que instale su centro de operaciones. “No se les cobró un peso por esto”, dijo. Además comentó que la compañía de los Cáceres ya está subsidiada por el gobierno Nacional. “Este subsidio lo cobró desde el primer día que comenzó a funcionar. Ahora quieren otro subsidio. No se entiende”.
Por último, la edil explicó que seguramente la próxima semana se desarrollará una nueva reunión plenaria seguirá en discusión el tema. “Yo espero que no haya un grado tal de irresponsabilidad para decidir esto antes de que asuma el nuevo gobierno. No se qué le habrán prometido a la empresa, porque sino no se entiende cómo una compañía puede perder 200 o 300 mil pesos por mes. Salvo que sean inconscientes y digan que en tres meses ya no pueden mantener el servicio”, concluyó.
