26 Abr 2012 | Fue celebrada anoche con poquísimos vecinos presentes. Ausencia completa de concejales y representantes policiales. Qué se dijo.

Un par de gendarmes, pocos vecinos, un representante del PVSS, Andrés Freisztav por las Juntas Vecinales. Poca gente en el encuentro mensual abierto que propone el Consejo de Prevención del Delito.
Pasadas las 19.30, el director de Defensa Civil Eduardo Muñoz abrió el encuentro informando algunas novedades:
1) Parques y Jardines de la Municipalidad está trabajando en la poda de árboles y arbustos que obstaculizan la visión de las cámaras de seguridad.
2) Se aceitó el circuito de mantenimiento de las cámaras.
3) Los contratos del personal que monitorea este sistema de seguridad -seis de ellos solventados por el municipio y nueve por la provincia- han sido renovados. Al menos los que dependen de la comuna. Los otros están en proceso.
4) Habrá nuevas cámaras en la ciudad. Ocho, colocadas en jurisdicción de la comisaría 43. Ya está diagramado su emplazamiento en función del mapa del delito.
5) Se pondrá en vigencia la ordenanza que dispone la presencia de “recorredores” durante la temporada invernal, para evitar que animales sueltos alcancen zonas cercanas a las rutas. El sistema ha funcionado adecuadamente en otras oportunidades, convocada gente de la comunidad mapuche para hacerse cargo de la tarea.
6) Dentro de 15 ó 20 días llegarán dos nuevos móviles para la comisaría 23.
7) Once mecánicos enviados desde Neuquén se encuentran arreglando el parque móvil policial. Comenzaron a trabajar el sábado pasado con un total de 9 vehículos fuera de servicio. En el orden de prioridad, comenzaron por los de la comisaría 23.
Los dos últimos datos motivaron la intervención de quien preside la Junta Vecinal de Cordones del Chapelco, Walter Morea, quien pidió hacer uso de la palabra para plantear un panorama de situación que no es nuevo.
Según contó, la presencia policial en el barrio es insuficiente y los propios efectivos “no pueden más”. Recordemos que una flamante delegación dispone de tres efectivos en el lugar, dos de ellos patrullando la noche.
“Hay patotas, se escuchan tiros por las noches”. En resguardo de la seguridad de todos, incluidos los policías, Morea pidió trabajar realmente en prevención. “Las familias fueron instaladas allá con toda su problemática. El nuestro es un barrio dormitorio lleno de dificultades, sin más oferta para los pibes que tomar cerveza en la garita del colectivo. Y sabemos las cosas que suceden cuando todos se amontonan. Otros barrios problemáticos cuentan con más presencia policial, entonces los pibes se trasladan a nuestro barrio porque allá la cosa está más fácil”.
Morea expuso la necesidad de trabajar según un enfoque que exceda el ámbito de las cámaras de seguridad, el patrullaje o una eventual guardia urbana. “En nuestro barrio el delito se origina y también se comete. Esto es grave. Para hablar de prevención, debemos ocuparnos de los chicos que andan mal y logran contagiar a los cuatro o cinco que tienen alrededor. Necesitamos un equipo con cuatro o cinco profesionales que intervenga en los casos más complejos. Esto no se arregla de otra manera”.
Guillermo Carnaghi, que preside el Consejo, reconoció dificultades pero le respondió a Morea que Desarrollo Humano cuenta con personal para hacerse cargo de la necesidad planteada. Según expresó, no hace falta poner en marcha un equipo interdisciplinario sino aceitar los circuitos existentes.

