19 May 2012 | Lugar único si se busca una experiencia diferente en termas agrestes, en total contacto con la naturaleza. Una propuesta más que interesante para disfrutar en familia.
Se trata de un manantial de agua termal, muy rica en minerales, que brota a 70 grados y que al mezclarse con una vertiente de agua fría forma una serie de cascadas y pozones. Allí podrán relajarse tomando baños muy placenteros, con la insuperable sensación que produce la espesura del bosque cordillerano.
A los pozos de agua caliente se llega únicamente a pie y no cuentan con infraestructura, salvo el amparo de los altos árboles.
En esta zona del Parque Nacional Lanín, las precipitaciones anuales rondan los 4000 milímetros. Las termas del lago Queñi se encuentran en medio de la selva valdiviana, ecoregión que recibe este nombre por su cantidad exuberante de especies vegetales. Podrán observar helechos gigantes, gran cantidad de enredaderas, musgos de variados tonos, árboles que llegan a los 30 metros y numerosas especies de flores como el chilco y la mutisia, entre otras. Todo a la vista de quienes aun creen en la magia. Y los que la han perdido en el camino, pues simplemente anímense a recuperarla.
¿Como ir a pasar el día a las termas del Queñi? Hay que salir temprano, ya que el viaje motorizado, más el trekking hasta los baños y el chapuzón mismo, nos llevará todo el día. Salimos por la ruta provincial 48 hasta a Hua-Hum. Una vez dejado atrás el muelle, pasamos el centro de visitantes Van Dorssen (averiguar si se encuentra abierto el museo, vale la pena visitarlo) y el camino se desviará a la izquierda. Seguiremos la señalización que nos lleva a Chachín, hasta llegar al comienzo de una huella a mano derecha que nos llevará al Lago Queñi. Desde allí serán 12 kilómetros más.
La primera parte hasta el puente del rio Acol se transita sin inconvenientes, pero lo que resta del trayecto (según la época) es recomendable recorrerlo con un vehículo con doble tracción. Se trata de un camino lento, ideal para ir paseando y disfrutar, ya que abundan los pozos y las huellas profundas. Tras un rato de andar, pasarán por la casa del Guardaparque, sobre mano izquierda, donde podrán dar aviso de la excursión, y luego continuarán hasta el vado del Rio Queñi. Dado que este cruce es bastante profundo, se requiere pasar en doble tracción y con mucho cuidado. Allí, a metros de vadear el río, las inmóviles aguas verdes del Lago Queni y el camping Libre del mismo nombre, los recibirán con toda su imponencia. Estacionarán el auto donde más lo deseen y allí sobre mano derecha comienza el trekking a las termas.
Son 4 kilómetros en total, con subidas y bajadas. El sendero está bien pisado y señalizado, con carteles indicando las distancias, fácil y apto para hacer con chicos (recomendable más de 7 años). Al comienzo bordearán el lago –siempre a la izquierda- hasta llegar al fondo del mismo, para luego comenzar a remontar el valle hasta encontrarnos con los carteles que les señalan la llegada a destino. Hay que cruzar un vado, por lo que es recomendable llevar un par de sandalias o calzado de repuesto. Luego, los pozones donde disfrutar del tan ansiado baño termal.
Llevar toalla y no usar ni jabón ni shampoo para evitar contaminar el agua. No hay lugares muy cómodos para cambiarse ya que el espacio es reducido.
RECOMENDACIÓN: no extenderse en el tiempo de inmersión. El agua se encuentra a 35/40 grados y se aconsejan 15 o 20 minutos para evitar una caída de la presión sanguínea. ¡Ojo! A no relajarse demasiado que después hay que volver caminando. Y como siempre, llevarse la basura y dejar bien preparado el cuerpo y el espíritu para el próximo disfrute.
Christian Aprea
Guía de Montaña AAGM
chaprea@smandes.com.ar
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