16 Abr 2011 | Es una pregunta muy frecuente, efectuada por los padres, cuando concurren con sus hijos, a la consulta del especialista en Ortodoncia. La respuesta vendrá después de analizar varios factores y no solamente la edad.
- Confluyen, como quedó enunciado, múltiples elementos que se combinan para decidir la iniciación de un tratamiento.
Justamente por eso, mi especialidad apasiona tanto a quién la ejerce. Cada paciente es distinto al anterior, y requiere un análisis personalizado.
Además de la edad y el desorden dentario, al ortodoncista le interesa mucho el tamaño del maxilar superior y de la mandíbula, pero sobre todo, cómo se relacionan entre sí.
Se pueden dar distintas combinaciones de maxilares chicos, normales y grandes; con mandíbulas también diferentes, alternando las relaciones entre las bases óseas superior e inferior de todas las maneras posibles.
Complicando todo esto, a veces, incluso con bases normales y ausencia de desorden dentario, hay problemas que pasan desapercibidos por los padres como mordidas cruzadas, falta de coincidencia de la línea media, etc., que influyen en el crecimiento de la mandíbula, la cual puede crecer en forma irregular.
También nos fijamos en la armonía necesaria con los tejidos blandos: labio superior e inferior, nariz y papada, por ejemplo.
Si hay un crecimiento anormal, habrá que actuar en forma temprana (entre los seis y diez años, según el caso), porque las acciones que podemos llevar a cabo, a fin de lograr cambios ortopédicos, únicamente tienen éxito en el período de crecimiento del niño y no después.
Además la presencia ciertos hábitos condicionan el desarrollo, como succión de dedos, la posición de la lengua entre las arcadas dentarias superior e inferior al tragar, interposición del labio inferior por detrás de los dientes anteriores, respiración bucal, etc.
Todo esto habrá de ser tenido en cuenta, en conjunto con los dientes mal ubicados.
Puede suceder que las bases óseas no presenten objeciones, no haya presencia de hábitos nocivos y si bien se notan problemas dentarios aconsejemos esperar que se produzca el recambio completo de la dentición, a los doce ó trece años.
En sucesivas notas podré profundizar en algún tema en especial, así como la posibilidad de efectuar tratamientos en adultos.