10 Abr 2011 | Detrás de esa fachada sencilla y celestona, existe una escuela. Franco es uno de sus maestros. Marisol, maestra y directora. Iris, mamá de una alumna. Conversamos con ellos acerca del proyecto Fuente Serena, una escuela de nuestra ciudad.

- ¿Cómo surgió esta propuesta pedagógica?
Hace más de 40 años en La Plata, una concertista de piano llamada Dorothy y unas amigas empezaron a educar ellas mismas a niños en forma independiente. Estos chicos después rendían en forma libre. Cuando empezó el período democrático, se conformaron como escuelas nacionales. Hoy somos aproximadamente 30 en todo el país. Hay en Esquel, Trevelin, Ushuaia, Córdoba, Santa Fe, Tigre,...
¿Cuándo llega Fuente Serena a SMA?
Hace 14 años un grupo de padres se enteró de este proyecto, se comunicó con la gente de La Plata y vio la disponibilidad de maestros acá.
¿Cuántos docentes participan hoy del proyecto?
Somos 3 todos los días y 2 más que vienen una vez por semana. Nuestro trabajo es encontrarnos a nosotros mismos como los que vamos a transmitir amor por el conocimiento y compromiso con la tarea. Nuestra pauta es el disfrute. El conocimiento no tiene que ser tedioso. Es muy difícil que otro acceda a algo que uno no siente. ¿Cómo puedo hacer que otro lea si nosotros no leemos? Por eso, organizamos lecturas mensuales. A partir de 4º grado, leemos un libro por mes.
¿Cuál es la situación de la escuela hoy?
Está reconocida pedagógicamente por el Consejo Provincial pero no económicamente. Responde a la currícula de la Provincia. Los alumnos reciben un título oficial. Somos 29 familias con 39 chicos. Trabajamos con tres grupos integrados desde el nivel inicial hasta 7º grado. Algunas tareas son compartidas y otras, cada grupo las hace en la medida de sus posibilidades.
¿Cuáles son las tareas que realizan los alumnos?
Son muy variadas: desde tapiz medieval hasta panadería. El eje es el arte. Desarrollamos las actividades a través de la expresión como una necesidad básica y una posibilidad en todos. Nadie puede decir "No me gusta", "No me sale", "Yo no puedo",... Creemos que quien puede acceder, puede desarrollarse plenamente. Una de las herramientas fundamentales es el silencio. Los chicos tienen unas inteligencias donde no hacen falta palabras: un gesto o una actitud transmiten esta coherencia.
¿Cómo se insertan los chicos en la escuela una vez comenzado el proyecto?
Tanto adultos como chicos pueden acceder al conocimiento. Quien tiene una buena actitud no va a tener problema para estudiar nada. Incluso los momentos difíciles tampoco son dramáticos. El acompañamiento de la casa es fundamental. Cuando no hay confianza en el chico o el proyecto, hay un quiebre importante.
¿Qué pasa con los alumnos cuando ingresan en otras escuelas por ejemplo en el nivel medio?
Se adaptan totalmente ya que se llevan un montón de herramientas para poder resolver diferentes situaciones.
¿Cómo se evalúa?
No hay exámenes sino que hay una evaluación diaria. Al fin de la jornada, los maestros nos reunimos y trabajamos sobre el acontecer del día de cada alumno y grupo.
¿Cómo es un día en Fuente Serena?
Desde las 8.30 hasta las 10, los chicos trabajan con un maestro. Ahí comienza un recreo de media hora donde ellos mismos plantean los juegos: desde escalar el cerezo del patio hasta armar casitas de madera. Desayunan con pan que entre todos amasamos y horneamos. A las 10.30 tienen otra materia con un maestro diferente. Cuando finaliza el día, nos reunimos en ronda y cantamos. La música es diaria.
¿Qué materias tienen los chicos?
Desde los 3 años tienen geografía, historia, ciencia, matemática, lengua, geometría, plástica, poesía,? En una época, los chicos tenían un acercamiento al alemán a través de juegos y canciones con una maestra que sabía hablarlo. En literatura, tenemos una base de versiones originales de cuentos populares, tradicionales y clásicos. No hacemos adaptaciones ni de matemática ni ciencias. Tampoco trabajamos con manuales sino con material de calidad lo más amplio posible. En plástica, la única pauta es llenar la hoja y no usar estereotipos. Quedarse con imágenes estancas cuando existen infinidad de cuestiones para desarrollar internamente y de nuestro entorno es una tristeza.
¿Qué pasa con la tecnología?
No la negamos. Hay cuestiones que son parte de la vida cotidiana. Lo que nos interesa es abrir una puerta a las cosas no tan accesibles.
¿Cómo funciona la escuela económicamente?
La situación económica siempre es muy delicada. Tenemos gastos mensuales que dividimos en la totalidad de familias: alquiler, sueldos de maestros y materiales: hojas, lápices, óleo, fibras,... El aporte lo hacen los padres a través de una mutual sin fin de lucro de servicios educativos. Si alguna familia tiene una situación traumática, se nota enseguida. A veces, hacemos eventos.
¿Reciben algún subsidio?
No. Estamos en el área del Consejo de Educación dentro de privada porque no existía otra opción donde incluirnos.
¿Tienen contacto con algunos egresados?
A fin de año hacemos una fiestita. El año pasado, unas chicas de 16 años compartieron una actividad y decían: "No me acordaba lo lindo de estar en silencio pintando". Otro día, un muchachón de 20 años que está estudiando en Córdoba recordaba el olor a óleo, a pan,... Pasa el tiempo y los chicos siguen cantando Caballito blanco, una canción de cuna, y lo adoran.
Iris: Vos tenés una nena de 4 años en la escuela. ¿Cuál es tu opinión como mamá?
Al principio, confiás en forma intuitiva, pero después empezás a descubrir y entender de qué se trata. Mi hija muestra en casa un mundo totalmente distinto: ganas de descubrir y aprender. El domingo a las 6 de la tarde salió a repartir cartitas que escribió a los vecinos. Ese motor es un tesoro.
